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Un lugar en la memoria

Ya sabéis que el fin de semana pasado estuve en Asturias. Tengo una especie de vínculo indisoluble con aquellas tierras. Mi abuela es asturiana, creció en una pequeña aldea de Langreo llamada Otones. Es allí donde de pequeñas mis hermanas y yo íbamos de vacaciones, donde lo hemos pasado realmente bien, donde se fabricaron recuerdos imborrables de su paisaje, sus gentes, sus caminos, sus montañas… uno de los recuerdos que son más persistentes es la eterna amenaza de las explotaciones de cárbón a cielo abierto. El sonido de las máquinas que avanzaban a pasos agigantados por la ladera de las colinas colindantes. Nosotras sabíamos que aquellas máquinas llegarían hasta nuestra casita, la de mi abuela, antiguo molino de harina. Y así fue. Un buen día al llegar a pasar unos días de vacaciones la casa la encontramos partida por la mitad, consecuencia de la cesión de terreno por las explotaciones. Era cuestión de poco tiempo que nos la expropiara el gobierno. Todo el pueblecito desapareció. Yo ...

Incomunicados

Puedo insultarte, y sin embargo encontraría palabras mejores para no llenar mi sucia boca con semejantes alagos. Lo que en realidad quiero es decirte la verdad. Esas razones mudas que tu me diste para odiarnos, para pasarnos la vida reprochando, sintiendo el rencor que me contagias. Yo las detesto, tu las adoras. Y otra vez esa maldita frase: "Apagado o fuera de cobertura". Y eso es lo que nos pasa, ya no conectamos, estamos incomunicados.

Micro relato

La última copa podría haber terminado con aquella angustia, con aquel desazón de no saber que le pasaba, qué era lo que finalmente había conseguido convertir su vida en una central de reciclaje. Pero se dio cuenta de que la botella semivacía transformaba la realidad en algo mucho más complejo y distorsionado, y su corazón no había encontrado consuelo. Consuelo para olvidar una historia interrumpida por su estupidez. Pensó que quizás, haberse engañado a sí mismo era la principal razón de que ella le dejara. Que haberla dicho en alguna ocasión que la quería, habría sido una buena idea. Era tarde pero ahora se lo diría. Cogió el teléfono. Tras tres segundos, ella contestó y el se derrumbó borracho. Silencio…

Mañana

Mañana cuando descubras que te dije la verdad, Mañana cuando sepas que ya es tarde muy tarde para reconocer que perdiste tantas horas pensando que tenías razón… Mañana, por que tu quisiste, tomaré de nuevo ese camino el único que me dejaste seguir para que por fin me dejes vivir, Sin tu recuerdo, sin tu imagen, Sin tus palabras destruidas por el tiempo, Sin tu calidez, sin tu frialdad. Solo, yo solo, seguiré con tu recuerdo, a pesar de todo.

Sentir

Senti una vez mas esa indiferencia de tu boca. y senti el miedo de no volver a encontrar tu sonrisa de ayer. Hoy he dudado, quizás debiera olvidarte una vez más… Dejar de pensar que lo tuyo es venganza y que en realidad ya no recuerdas nuestros momentos de ayer.

Olvidándote:

Olvidándote: No son un sueño estos lamentos de olvido. Quizás fantasmas de un ayer interrumpido. Un bostezo de mentira o una verdad a medias. Olvido tu rostro en los momentos vividos, Lo retuerzo hoy, odiando guardarlo en este tierno recuerdo. Olvido tu voz en los susurros sobre mi espalda. Recuerdo tus palabras de ayer quemando mis esperanzas. Olvido tu alma porque fundió la mía rememorando falsas palabras de amor. Olvido mis besos que terminaron en el fondo de aquella tristeza, gracias a los tuyos. Todo es tu olvido latente. Todo un querer olvidarte. Todo mentirme en tu presencia. Todo un “no lo consigo, no consigo olvidarte”.

Te pillé...

Te pillé husmeando en mi alma. Sé que te invité a que descubrieras lo que tengo dentro. Tú aceptaste. Pero aquellas palabras salieron de mi boca arrepentidas. Fue un error, lo se. Sé que yo te herí, fingiendo un cariño que no te tenía primero. Ocultando el amor después. Mi corazón, no existía. Lo descubrí contigo ese invierno que te quedaste. Quizás era tarde, porque finalmente, habías comprendido lo que yo era. Juraste que no me conocías, que era un extraño en tu vida, un ladrón de tus sueños. Y te marchaste. Nunca me sentí tan roto, tras tu salida por mi puerta, con paso firme y sin las lágrimas que encharcaron mi vida. Duele, duele, que ya no me mires, que no te vea durmiendo a mi lado, rozando tu costado, besando tus labios. Duele, ahora lo sé.. Ódiame, pero hazlo a mi lado. Vuelve. Husmea cuanto quieras aquí dentro. Es todo tuyo. AVENOC (noc , noc, noc¡¡¡ espero que esteís por aquí)